Reunión de la Federación Latinoamericana en Asunción Paraguay año 2004
Quise hacer esta pequeña introducción para entrar al tema que me han adjudicado “el meollo del Movimiento”. Para mis hermanos con quienes he compartido estos días en la reunión de Asunción.
Les dejo algunos escritos de Jerónimo que hablan sobre esto por mí. Y esto lo digo porque más allá de la dimensión que se nos dio de vivir nuestra pareja, creo que es importante que sea el varón el que rescate la voz que durante siglos se nos quitó. Se nos dio un Jesús célibe y varón y una Virgen Madre pero faltó la dimensión que El nos dejó al Resucitar a la Apóstol de la Resurrección ; María Magdalena la elegida de su corazón
Magdalena” que eligió la mejor parte que nunca le será quitada” el diálogo a los pies de Jesús mientras “Marta se ufanaba en los cuidados de la casa”.
Y yo creo que el primer acto de soberbia de Pedro fue no creerle ¿por qué a ella? Y Jesús tuvo que reprenderles “ en la cara su incredulidad y dureza de cabeza, por no haberle creído a quien le había visto Resucitado”( Marcos)
No puede faltar en nuestro Movimiento el soplo del Espíritu que debemos integrar en nuestras parejas. Dos que se hacen uno y cuando esto ocurra como decía Teilhard se encenderá nuevamente el fuego en la Tierra
Un mundo construido entre dos, llegando a la plenitud del ser. Y este carisma y esta Gracia es la que se nos dio; razón fundamental de formar el Movimiento y ser testigos de este don gratuito y desde allí nuestro testimonio..
La integración y el aporte de lo femenino al varón, rescatará el valor de la Creación, tan necesario como un testimonio de vida en este momento de luces y sombras en nuestro Planeta.
Debemos pasar de una Teología de la Liberación a una Teología de la Integración. Pero la teología parte de la vida que es la que ayuda a ver y a crecer. A nosotros se nos dio este Carisma y debemos ser responsables de él
Quiero decir como decía Jerónimo que las mujeres debemos ser el alma del Movimiento y que un cuerpo sin alma no tiene vida.
La dimensión Profética de nuestro Movimiento dentro de nuestra Iglesia es fundamentalmente esta realidad que ha ido ayudando a nuestros hermanos a entender y abrirse al planteo que el “sacerdocio - del cual participamos también todos y todas por el bautismo – no es incompatible con el Ministerio, sino que rescata esa dimensión de Misterio Grande como el de Cristo y su Iglesia fortalece el concepto de la pareja unida en una vocación común para construir el Reino.
El camino se ha ido abriendo frente a nosotros.
Quiero hablarles unas palabras partiendo de nuestra experiencia porque sólo la vida nos ayuda a ver y a crecer.
En nuestro recorrido por Europa y luego por los nueve países de Latinoamérica; su “Diócesis la Diáspora” como el la llamaba, hemos podido conocer y palpar distintas realidades: parejas encontradas y formadas desde una vocación común, otras parejas que no fue esta la razón del encuentro pero bien realizadas y consagradas a sus familias y a sus vocaciones..
Pero fundamentalmente nuestro Movimiento responde al encuentro de un padre y su mujer realizado en el amor y con connotaciones similares de persecución., marginación de la Institución, de la sociedad algunas veces y hasta de su propia familia .Hemos superado muchos escollos y hemos enfrentado los problemas cada vez con el paso más firme y creciendo en libertad. Nuestro Movimiento se fue extendiendo y creciendo como un “Signo de los Tiempos”. No debemos dejar nunca de analizar el machismo inherente a una formación de “padres”, de elegidos, en cierto sentido “superiores” a sus esposas, que no siempre fueron ex religiosas o teólogas, esto produjo muchas veces en cierto sentido que las mujeres se sintieran aveces relegadas o excluidas . Me dirán que, no a todas las esposas les interesan las reuniones, pero este es un tema a analizar para comprender los motivos. En la reunión hubiera querido que este tema fuera más tratado, pero no fue así. No es obligatorio que a todas las mujeres les interese lo que tratamos en las reuniones, pero la verdad es que deberíamos integrarlas más. Ya he conversado sobre esto con Arnaldo después de la reunión. Pero creo que merece de nuestra parte una profundización mayor. No es que sea una obligación compartir una problemática de Iglesia, pero sí sería de desear que pensáramos porque no sucede esto. ¿En que estamos fallando? ¿Porqué otros padres y parejas nuevas no se unen a nosotros? Será que no reflejamos alguna dimensión necesaria que se nos dio vivir? Algunos piensan que nuestro movimiento es muy clerical, lo cierto es que no es así, pero debemos reflejarlo a la comunidad.
Este tema entra dentro del tema de la Transgresión que hemos tratado en el Encuento. En este punto tenemos que saber explicar claramente en el documento para que no confundan la inquietud de poder responder a la comunidad con los carismas recibidos como lo hacían los primeros cristianos y no dar la imagen que desean o deseamos volver a la celebración eucarística como la Institución les prohibió hacerlo, pese a las consagración ministerial. Yo creo que debemos hablar y movernos con la mirada puesta en los primeros cristianos para ir regresando a las Fuentes. Las palabras tienen que ser muy bien usadas si no queremos dar una imagen que no es la que buscamos.. Perdonen esta carta un poco deshilvanada pero es lo que hubiera querido conversar con todos y cada uno pero que el corto tiempo no nos permitió.
Me interesa el Pueblo de Dios en Marcha y quiero caminar con ellos, por lo tanto cuidar muy bien nuestras palabras para que sean entendidas sin tener después que dar explicaciones.
El tema de Perú (1)está claro y es algo que nos pertenece desde el momento que es una realidad que se dio en el Movimiento, me parece que está bien expresado- No así el tema de la Iglesia Oriental que si bien nosotros sabemos que está unida a nuestra Iglesia, no todos están informados y no es el caso de ponernos ahora en maestros de los que en el Pueblo de Dios no lo ven así, sino que pensarán que cansados de luchar y para ser mejor tratados bajamos los brazos y nos salimos del Tronco Romano , es lo que nuestros hermanos entenderán .y debemos ser conscientes de lo que proféticamente significa nuestra permanencia en nuestra Iglesia que hoy se va acercando a cambios a los cuales se verán obligados.
Pienso que, sí, se puede decir que Roma hace siglos que acepta el sacerdocio casado en la Iglesia Oriental sin plantear que el sacerdocio y el matrimonio sean incompatibles.. La opciòn de algunos que se sientan con deseo de pasarse al rito oriental está en su derecho, pero no se pude dar la imagen que este planteo sea una invitación de la Federación.
Busquemos bien las palabras para sacar el Documento.
Mis queridos Arnaldo y Mabel (Paraguay), Jorge y Ziulma (Brasil), Mario y Rosita(Ecuador) , Abdón e Irene(Chile) también como una hermana más que ha compartido momentos con nosotros como Lauro Macías(México) estas líneas son escritas de corazón abierto Va también mi abrazo para Mauricio y su señora, que tan buena impresión me hicieron, Carrió y su mujer y todos los que nos han acompañado y servido para que nuestra permanencia en Asunción hayan sido momentos tan emocionantemente fraternos y ricos.
Un abrazo
CLELIA
(1) Una gran parte de los padres y sus esposas se alejaron del Movimiento para formar una Iglesia paralela con el obispo americano Malec y cansados de ser perseguidos por el Cardenal que era de la línea del Opus Dei.